Haz click para ir a la página de inicio

Apuntes de Anestesiología:

A través del tiempo el hombre se ha inquietado y preocupado por mitigar o al menos controlar el dolor físico. En ocasiones con buenos resultados, en otras con menos suerte.

Evolución Histórica de la Anestesiología:

Ya desde la antigüedad, en tiempos de Hipócrates y Galeno se dieron los primeros pasos en la lucha contra el dolor con el uso de las esponjas soporíferas. Este sistema consistía en la combinación de mandrágora, beleño y opio. La mandrágora fue usada por muchos pueblos antiguos, incluso se cree que 200 años antes de Cristo era usada como anodina por los babilonios. El beleño es un narcótico suave, de la familia de la belladona, su representante actual es la escopolamina, la cual se mezclaba con morfina para producir el “sueño crepuscular”.

El alcohol no se sabe cómo ni cuándo se descubrió, ni cuándo se comenzó a utilizar como medicamento contra el dolor, al parecer, según Howard Riley R.: “ La historia de la anestesia exhala un vaho de alcohol”. El éter y el cloroformo son productos del alcohol. El opio se usó desde la época anterior a Cristo. Generalmente se mezclaba con vino. De hecho la tintura de opio (láudano) mezclada con whisky se usó durante mucho tiempo para preparar al paciente para cirugía. El cáñamo (marihuana), también fue otra arma contra el dolor desde antes de Cristo.

Realmente la historia de la anestesia como verdadera ciencia en el sentido estricto de la palabra, se inició con los adelantos de la química, especialmente con el descubrimiento de algunos gases en estado puro.

En Inglaterra el reverendo Josef Priestley, descubrió el oxígeno en 1771. Un año después, 1772, descubrió Long el óxido nitroso. Previamente había sido identificado el hidrógeno por Josef Black en 1751. Igualmente interesante fue el descubrimiento del nitrógeno por Daniel Rutherford y el aislamiento del dióxido de carbono por Joseph Black (1782).

El siguiente evento importante es el aislamiento de la morfina a partir del opio por F.W. Saturner en 1806. Este fue el primer alcaloide aislado y muy usado por ser seguro y fácil de manejar. En 1807 aparece la anestesia por refrigeración.

Hacia 1842 surge el nombre de un boticario y médico norteamericano, el doctor Crawford W. Long (1815-1878), quien era médico rural en Jefferson (Georgia). El doctor Long, haciendo inhalar éter a un amigo suyo quien sufría de dos tumores en la nuca, lo operó exitosamente el 30 de marzo de 1842. El hizo su reporte en diciembre de 1849, cuando ya había sido hecho el reporte de Morton. A continuación aparece otro personaje quien al igual que el doctor Long estuvo bastante cerca del descubrimiento de la anestesia; se trata del médico E.R. Smilie quien en la primavera de 1844 utilizó con éxito la mezcla de opio y éter para el drenaje de un absceso.

Por fin aparecen los nombres de dos grandes hombres que introdujeron un cambio en el rumbo de la historia de la anestesiología. Son ellos los doctores Horace Wells y William Morton.

Wells, experimentando con el óxido nitroso en sus pacientes, hasta que es invitado por un cirujano, el profesor Warren, para realizar una demostración en el Hospital General de Massachusetts en Boston. El 15 de enero de 1845 y ante un nutrido público, Horace Wells se dispone a hacer inhalar óxido nitroso a su paciente. Cuando se preparaba para empezar a extraer una muela al paciente, éste comienza a dar gritos desesperados. Horace Wells ha fracasado y es considerado un farsante y mentiroso. Wells se entrega por completo al alcohol, volviéndose luego adicto al éter y se suicida el 21 de enero de 1848 en una cárcel de Nueva York.

Luego de la derrota de su colega, Morton empieza a investigar con éter en perros, en sus amigos y en sí mismo. Tuvo la oportunidad de poner a prueba su método con un paciente que acudió a su consultorio por un terrible dolor de muelas. Le hizo inhalar éter y cuando estuvo suficientemente profundo le realizó la extracción sin que esto le produjera dolor.

El doctor James Young Simpson, ginecólogo de Edimburgo, supo del descubrimiento de otro compuesto, conocido con el nombre de cloroformo; había sido sintetizado por Justus Liebig en Giessen y por el francés Soubeiran en 1831 casi en forma simultánea. Se dedicó a partir de noviembre de 1847 a realizar anestesias con cloroformo y más tarde presentó un informe en el cual reportaba éxito obtenido con la administración de éste en 50 pacientes; pero el encanto no duró mucho tiempo y pronto se dieron cuenta de la gran cardio y hepatotoxicidad. Sin embargo, la reina Victoria aceptó el uso del cloroformo de Simpson en abril 7 de 1853 durante el nacimiento de su 8o. hijo, el príncipe Leopoldo. Fue atendida por James Clark y fue su anestesista John Snow (1813-1857). A este último también se le atribuye el haber descrito los signos clínicos de la profundidad anestésica, datos que plasmó en su monografía “ On the inhalation of the vapour of Ether”, publicada en 1847.

Fue el doctor Arnoluckhardt de Chicago quien, al enterarse del efecto del etileno sobre los claveles, se interesó en estudiar este gas en animales y más adelante en humanos con la ayuda de su alumno J. B. Carter. Ya para 1922 habían logrado emplearlo con éxito en más de 106 casos de cirugía en el “ Presbiterian Hospital”. El éxito obtenido con el etileno y tal vez movidos por un sentimiento de rivalidad motivó a los doctores Hender-son, Lucas y Brown para encontrar un anestésico superior al etileno; de esta forma aparece un gas que ya era conocido por los químicos desde el año 1882 y es el ciclopropano. Transcurrieron muchos años hasta que en 1.930 se reconoció su eficacia y seguridad en seres humanos.

Fue el doctor Arnoluckhardt de Chicago quien, al enterarse del efecto del etileno sobre los claveles, se interesó en estudiar este gas en animales y más adelante en humanos con la ayuda de su alumno J. B. Carter. Ya para 1922 habían logrado emplearlo con éxito en más de 106 casos de cirugía en el “ Presbiterian Hospital”. El éxito obtenido con el etileno y tal vez movidos por un sentimiento de rivalidad motivó a los doctores Hender-son, Lucas y Brown para encontrar un anestésico superior al etileno; de esta forma aparece un gas que ya era conocido por los químicos desde el año 1882 y es el ciclopropano. Transcurrieron muchos años hasta que en 1.930 se reconoció su eficacia y seguridad en seres humanos.

Anestesia Intravenosa

En el año de 1875 se publicó la primera monografía sobre anestesia intravenosa por Pierr-Cyprien Ore. Realizó investigaciones con hidrato de cloral; inicialmente en animales y luego en humanos.

Luego de múltiples esfuerzos y de algunos logros en el campo de la anestesia intravenosa, se llega por fin al descubrimiento de los barbitúricos. El primero de los fármacos de este grupo fue el barbital (Veronal), sintetizado en 1902 por Emil Fisher en Berlín. Más adelante se obtuvieron otros como el fenobarbital. En 1927 R. Bumm introdujo el Pernocton en Alemania con mejores resultados que los anteriores.

Sólo en 1934 fue posible el uso de un nuevo barbitúrico que ofrecía más ventajas que los primeros, era el tiopental sódico utilizado por J. Lundy en la Clínica Mayo.

Virginia Apgar, cuya contribución a la medicina, (valoración de Apgar), se sigue usando en la actualidad y se utiliza en cada niño que nace en un hospital equipado. Donde cinco puntos deben ser valorados: frecuencia cardiaca, esfuerzo respiratorio, tono muscular, respuesta refleja y color; serán observados y se les darán: 0, 1 y 2 puntos, estos serán sumados para dar “la puntuación del bebe” de Apgar.

Nota Legal: Los Libros, Softwares y Documentales que aparecen en este sitio son links recopilados de otras páginas WEB, por lo que quedamos exentos de cualquier responsabilidad que se nos quiera atribuir, por lo que la descarga será responsabilidad propia de quien la efectúe.